Este miércoles 1 de abril, el Gobierno del Estado encabezado por Marina del Pilar Ávila Olmeda dio a conocer el proyecto de la Supervía Baja California, también llamada Viaducto Elevado Sube-T, una obra de gran escala que busca mejorar la movilidad en la ciudad de Tijuana.
El proyecto contempla una vialidad elevada de 12 kilómetros que conectará el distribuidor Morelos con la Garita de Otay, con una capacidad estimada para 100 mil vehículos diarios. De acuerdo con las autoridades, el tiempo de traslado se reducirá considerablemente, pasando de largos periodos en el tráfico a recorridos de entre 15 y 45 minutos.
Durante la presentación, la gobernadora destacó el impacto social de la obra. “Nos va a permitir pasar más tiempo con nuestras familias en lugar de pasar horas en el tráfico”, expresó. Por su parte, el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, subrayó que “Tijuana el día de hoy tiene la posibilidad precisamente de mejorar en materia de movilidad”.
En cuanto a sus características, el viaducto contará con seis carriles (tres por sentido, además de 12 accesos y 11 salidas). También se integrará un carril preferente no confinado para transporte público, con un total de 15 estaciones distribuidas a lo largo del trayecto.
La obra tendrá una inversión de 20.5 mil millones de pesos, con financiamiento 100% privado, y un tiempo estimado de construcción de 33 meses. Las empresas encargadas del desarrollo serán INDINSA y PRODEMEX.
En materia de operación, el director de promoción del consorcio, Anuar Tuñón Saab, explicó que se implementará un esquema de tarifa dinámica. Detalló que los costos variarán dependiendo del día de la semana y la demanda de uso, sin ser un precio fijo. “Es un financiamiento a través de un peaje, estas tarifas serán dinámicas, siempre dentro del costo de la media nacional, buscando que el proyecto tenga viabilidad a futuro con una operación estimada de 30 años”, indicó.































