El Hipódromo Caliente se transformó una vez más en el escenario del tradicional festival de Día de Reyes, donde como cada año miles de familias tijuanenses se dieron cita para celebrar.
Desde juegos mecánicos y música en vivo hasta brincolines y juegos de espuma, el evento ofreció una gran variedad de actividades gratuitas para todas las edades.
Entre risas y juegos, los asistentes vivieron una mañana de ambiente familiar que, para muchos, marca el cierre de las festividades decembrinas.
Para algunos, como Francisco González, esta fue su primera experiencia en el festival. “Mis hijos están emocionados, inquietos porque quieren subir a todos los juegos; es un día agradable para ellos. Al final, todos fuimos niños una vez”, comentó.
Sin embargo, para otros, la visita es una tradición generacional. Abigaíl, quien asistió acompañada de su hija y sobrinos, recordó que sus padres la llevaban al Hipódromo desde que tenía ocho años.
“Es algo muy bonito; a los niños les encantan los premios y pintar. Es una experiencia que ahora comparto con mi familia”, señaló.




















