Una ciudad bajo tierra: el silencioso rescate del Colector Oriente

  • Por debajo del caos urbano, corre un sistema olvidado. Uno que, como las venas de una metrópoli viva, transporta más que agua: sostiene la dignidad de miles. Hoy, ese sistema está al borde del colapso.

TIJUANA.– A partir del lunes 21 de julio, el bulevar Padre Kino dejará de ser solo una arteria vial: será escenario de una cirugía mayor. La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana y Playas de Rosarito (CESPT) iniciará la rehabilitación del Colector Oriente, una obra invisible para muchos, pero vital para todos.

Tiene medio siglo. Cincuenta años enterrado, cargando con el peso de una ciudad que ha crecido más rápido de lo que sus servicios pudieron prever. Ahora, ese colector —una línea subterránea de 800 metros que corre como un fantasma bajo la Zona Río— muestra signos de agotamiento. Hay tramos, admiten autoridades, donde la tubería simplemente ya no está. Ha desaparecido, carcomida por el tiempo.

Jesús García Castro, titular de la CESPT, lo dijo sin adornos: si no se actúa ahora, el colapso es inminente. Y ese colapso no solo pondría en jaque el sistema de drenaje de más de 22 mil personas. También traería consecuencias sanitarias, ambientales y urbanas que Tijuana no puede permitirse.

Por eso, el lunes se inicia la primera de tres etapas que extenderán los trabajos hasta octubre de 2025. La intervención arrancará en el tramo del Parque de las Quinceañeras, avanzará hacia el Puente Negro y culminará cerca del Hospital General. En cada fase, las máquinas abrirán la tierra, sacarán lo viejo y pondrán lo nuevo: una promesa de otros 50 años.

El costo asciende a 15 millones de pesos, financiados con el llamado “bono verde”, un instrumento económico que apuesta por infraestructuras sostenibles. Pero el mayor reto no está bajo tierra, sino en la superficie: mantener en movimiento una ciudad que no se detiene.

Durante la obra, el bulevar Padre Kino se cerrará parcialmente. Para evitar un infarto vial, el tráfico será desviado por rutas alternas: Díaz Ordaz, Sánchez Taboada, Paseo de los Héroes, Defensores de Baja California y la avenida Aeropuerto. Aprovechar el periodo vacacional escolar es parte de la estrategia para reducir afectaciones.

La CESPT garantiza que no habrá cortes en el suministro de agua ni interrupciones en el drenaje para los residentes. Una promesa técnica que dependerá, en gran parte, de cómo resista el subsuelo cuando se levante la primera losa de concreto.

Mientras tanto, el colector espera. Bajo tierra. Silencioso. Como un testigo más del paso del tiempo en una ciudad que no siempre recuerda que lo esencial no se ve.

Compartir esta nota

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *