En el marco del Día Internacional de la Reducción de Daños, organizaciones civiles de la frontera norte realizaron este jueves una conferencia de prensa simultánea en Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez para exigir al Congreso de la Unión retirar la naloxona de la lista de sustancias psicotrópicas controladas y garantizar su acceso inmediato como medicamento esencial para salvar vidas.
La convocatoria fue encabezada por las organizaciones Prevencasa, en Tijuana; Verter, en Mexicali; y Programa Compañeros, en Ciudad Juárez, quienes advirtieron que el norte del país enfrenta un contexto crítico de salud pública debido al incremento de muertes por sobredosis de fentanilo.
Durante la conferencia realizada en las instalaciones de Prevencasa, ubicadas en la Zona Centro de Tijuana, representantes de la organización alertaron sobre las barreras legales que actualmente impiden el acceso oportuno a la naloxona, un medicamento capaz de revertir sobredosis por opioides en cuestión de segundos.
Actualmente, la naloxona se encuentra catalogada en el artículo 245 de la Ley General de Salud como una sustancia psicotrópica de uso controlado, situación que limita su disponibilidad para servicios de emergencia, colectivos comunitarios y familiares de personas usuarias de opioides.
La directora de Prevencasa, Lilia Pacheco, destacó que una parte importante de las personas consumidoras de fentanilo en Tijuana son migrantes deportados de Estados Unidos, quienes comenzaron el consumo de opioides mientras vivían en ese país.
“El 60 por ciento de los consumidores de fentanilo han sido deportados de los Estados Unidos y la mayoría de ellos inició sus consumos de esta sustancia allá, de aquel lado de la frontera. Así que al momento de su deportación, pues acá continúan con su consumo”, explicó.
Pacheco añadió que, aunque muchas de estas personas tienen tolerancia a los opioides, continúan registrándose casos fatales de sobredosis.
“Claro que también sufren sobredosis y claro que también han muerto muchas personas por sobredosis”, señaló.
Por su parte, Alfonso Chávez, coordinador del programa de reducción de riesgos y daños de Prevencasa, subrayó que las organizaciones buscan que la naloxona pueda estar disponible directamente en las comunidades con mayor incidencia de consumo.
“Estamos expresando, por un lado, nuestra preocupación de no tener medicamentos como naloxona, un medicamento que evita muertes por sobredosis, especialmente de opioides, que esté presente en las comunidades donde estamos trabajando”, indicó.
Añadió que las iniciativas legislativas impulsadas por el diputado Ricardo Monreal Ávila y el senador Juan Carlos Loera de la Rosa representan una oportunidad para desclasificar el medicamento y facilitar su distribución.
Las organizaciones urgieron a diputados y senadores a dictaminar dichas propuestas y armonizar la legislación mexicana con los estándares internacionales de salud pública. Recordaron que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye la naloxona en su lista de medicamentos esenciales desde hace varios años.
Asimismo, señalaron que en Estados Unidos la naloxona es de venta libre y su disponibilidad ayudó a reducir las muertes por sobredosis en un 37 por ciento entre 2023 y 2024. Mientras tanto, en México, colectivos y organizaciones civiles han tenido que cubrir el vacío institucional mediante donaciones internacionales, distribuyendo alrededor de seis mil dosis al año en ciudades fronterizas con altos índices de consumo.
“Si el fentanilo ilegal mata, la naloxona salva vidas”, es el lema impulsado por los colectivos para promover el acceso al medicamento, el cual consideran seguro, eficaz y sin potencial de abuso.
Las organizaciones fronterizas se sumaron al llamado de un frente amplio de colectivos especializados en políticas de drogas y salud pública, quienes recientemente enviaron una carta al Senado de la República para exigir que la naloxona sea de libre acceso en México y así responder a la realidad que enfrenta la frontera norte del país.
Fotos: Selene Reynoso / Border Zoom

































