Por segundo día consecutivo, taxistas de distintas agrupaciones se manifestaron este martes en contra de la autorización de una nueva ruta de transporte entre Santa Fe, en Tijuana, y Playas de Rosarito, realizando un bloqueo sobre la calle Iztaccíhuatl, en la colonia Aztlán.
Desde temprana hora, operadores de al menos 17 grupos del transporte público, entre taxis amarillos y verdes intermunicipales, se concentraron en el punto para impedir el paso vehicular, en protesta por lo que consideran una decisión irregular y unilateral por parte del Instituto de Movilidad Sustentable, instancia a la que también acusan de no atender sus demandas.
Raúl Cornejo, dirigente de taxis intermunicipales amarillos, señaló que la principal inconformidad radica no solo en la autorización de la nueva ruta, sino en la falta de diálogo por parte de la autoridad estatal, pese a que —aseguró— han solicitado mesas de trabajo desde hace meses.
“Llevamos meses queriendo tener un diálogo con el Instituto para poner temas sobre la mesa y desgraciadamente no se ha dado. Yo creo que es momento de sentarnos a dialogar, que se nos tome en cuenta y que haya piso parejo, que no haya favoritismos”, expresó.
El líder transportista enfatizó que el gremio no se opone al crecimiento del servicio ni a nuevas rutas, pero sí exige ser considerado, al señalar que cuentan con unidades suficientes y años de experiencia operando en la zona.
“Tenemos suficientes unidades y gente que viene trabajando ahí hace muchos años. A nosotros nada nos ha regalado el gobierno, todo nos ha costado, y se nos hace una falta de consideración que se tomen este tipo de decisiones sin incluirnos”, agregó.
Asimismo, advirtió que la situación está afectando directamente el patrimonio de los trabajadores del volante, al tiempo que cuestionó la actuación del Instituto de Movilidad, al considerar que este tipo de decisiones generan conflictos innecesarios.
Por su parte, representantes de taxis intermunicipales verdes reiteraron que la ruta autorizada corresponde a transporte local, lo que, afirmaron, le impediría legalmente operar entre municipios, señalando posibles irregularidades en su asignación.
Los manifestantes coincidieron en que su principal exigencia es la intervención inmediata del Instituto de Movilidad Sustentable para revisar la autorización de la ruta, establecer reglas claras y abrir un canal de diálogo con todos los grupos del transporte involucrados.
Hasta el momento, denunciaron, ninguna autoridad estatal ni municipal se ha presentado en el lugar, mientras el bloqueo continúa generando afectaciones a la circulación y a usuarios del transporte en la zona.






















